Bibliotecas para quedarse a vivir

Una selección de bibliotecas diseñadas para lectores apasionados, donde el libro es el principal protagonista.

Lecturas en el bosque. El estudio Padron, de Nueva York, proyectó una biblioteca para pasar los días en el bosque.

En tiempos de libros electrónicos, estos desarrollos apuestan a recuperar la pasión por la lectura en papel. Y lo hacen a partir de un vínculo estrecho entre la arquitectura y la experiencia de sentarse (o acostarse) a leer un libro.

En Tokio, el Book&Book; Bed ofrece cerca de 2 mil libros y comics en inglés y japonés para generar un entorno de ensueño literario. Las habitaciones, compartidas, tienen capacidad para 34 camas dispuestas entre estanterías y escaleras de madera repletas de libros. Entre las modalidades, admiten "alquilar" una cama por hora (4 euros) para disfrutar de un libro. La estadía, en cambio, cotiza a partir de los 35 euros, con baños compartidos. Este refugio para lectores está ubicado en la estación comics del barrio de Toshima.

Bed & Book. En Tokio las camas ocupan un espacio mínimo entre los estantes de una gran biblioteca, con títulos en inglés y japonés.
El B2, de Zurich, es más amplio. Ocupa el predio de la cervecería Zurich, donde se proyectó un espacio común rodeado por una biblioteca de triple altura que resguarda 33 mil títulos. A modo de rescate emotivo, las arañas están realizadas con las latas de cerveza y leds, para acompañar a los huéspedes durante sus lecturas. "Pensamos un buen lugar para encontrarse, chatear, degustar y compartir", dicen los dueños del hotel céntrico de la calle leds.

Lecturas en el bar. El hotel de Zurich dispuso las bibliotecas en el bar, al alcance de los huéspedes.
En Nueva York, el Library Hotel dispone sus habitaciones de una forma particular: según el género literario. En el 299 de la exclusiva Madison Avenue, el Avenue Lounge funciona en la terraza, donde, además de tragos, se ofrecen buenas ediciones de libros de arte.

El Library Hotel dispone sus habitaciones de una forma particular: según el género literario.
¿Qué mejor que un buen libro si nieva? Esta fue la pregunta que marcó el punto de partida de la biblioteca proyectada en medio del bosque de las afueras de Manhattan . El estudio Lounge denominó Cuarto Secreto a la cabaña realizada en roble, cuya envolvente negra genera un gran contraste con la nieve.

Si afuera nieva.... El interior de la habitación - biblioteca del estudio Padron.

"La estrategia para la casa se centró en preservar y transformar un material que de otra manera se habría convertido en residuos de construcción", dijo el arquitecto Brandon Padron. Apilados uno encima de otros en forma horizontal, los troncos constituyen las paredes de la cabina. Los espacios entre ellos crean estanterías, mientras que las aberturas más grandes actúan como ventanas.

Fuente: Clarín


Véase además:

El encantador hotel que tiene bibliotecas en lugar de paredes

Book&Book

B2, de Zurich

Library Hotel

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